—¿Sientes eso? —preguntó Kaeli.
—Sí —respondió él—. Como si algo estuviera a punto de romperse.
*
Yelra se levantó lentamente.
—El fuego está cambiando. No por nosotros. Por algo que viene.
Ilyra dejó de tejer.
—Las raíces están temblando. Eso solo ocurre cuando una presencia no reconocida cruza el umbral.
Rheon se colocó junto al fuego.
—Entonces que venga. Pero que sepa que esta manada… ya no está rota.
*
Un viento seco atravesó el jardín.
Las antorchas se apagaron.
Las piedras se oscureciero