—La espiral reapareció en dos aldeas más —dijo Selin sin mirar—. La borraron con aceite y sal, pero dejaron su firma. No es solo vandalismo; es aviso.
Kaeli tomó la jarra de agua y la inclinó sobre la mano de Selin.
—Haremos que esa firma sea vergüenza pública —respondió—. Ningún símbolo volverá a ser más fuerte que el nombre de una persona.
Daryan apareció en el umbral, abrochándose la capa.
—La caravana que partió al norte vuelve con más listas —informó—. Maeli ha enviado emisarios con pedazo