—Trajeron más listas durante la noche —dijo sin levantar la cabeza—. De Cerral es la última. Dicen que un cura viejo guardó una caja debajo del altar con nombres que nadie pensó buscar.
Kaeli sintió un peso ir y venir, como si la Casa pidiera ser continuada sin tregua.
—Traed la caja —ordenó—. Y mandad a alguien a avisar a Maeli. Si hay confesiones, que sean escritas y juradas.
Daryan apareció por el umbral con la capa aún mojada de rocío.
—Kethra envía mensajeros: los capitanes están dispuesto