61• La mujer que eliges.
Después de sostener mi mirada por más tiempo del que esperaba, Dean tomó un trozo de focaccia y lo devoró sin pensar demasiado, con esa naturalidad de quien está completamente en su ambiente. Sus hermanos me observaban, y no era solo la curiosidad de Dulcie la que me ponía nerviosa, sino también la mirada atenta de Derek y del otro hermano, cuyo nombre aún no conocía. La atmósfera estaba cargada de esa mezcla extraña de curiosidad, complicidad y energía familiar.
Derek rompió el silencio con u