25• Te ves mejor de lo que imaginé.
Sentí cómo la emoción me desbordaba y la abracé, dejando que me envolviera su calidez y apoyo.
La puerta se abrió sin previo aviso, y Dean apareció en el umbral. El ambiente cambió de golpe; la calidez que había entre Allegra y yo se disipó como si alguien hubiera abierto una ventana en pleno invierno.
Su mirada recorrió la habitación, deteniéndose en nosotras, tan cerca una de la otra, que sentí cómo se me tensaba el cuerpo.
—Allegra —dijo con esa voz grave que parecía llenar todos los rincone