Anne salió de la oficina con un sentimiento extraño, una mezcla de vacío y ansiedad que no lograba comprender del todo. Al llegar a la entrada, se encontró con Patrick. Sin pensarlo, sintió una necesidad urgente de abrazarlo, como si aferrarse a él pudiera detener el temblor sutil que comenzaba a agitarle el alma. Pasó de largo junto a Alexander, sin decir palabra, y se fundió en un abrazo profundo con su hermano mayor.
—¿Qué sucede, Anne? —preguntó Patrick, sorprendido.
Conocía bien a su herma