ALESSANDRO RIZZO
La cena con Valeria había sido todo un éxito; ella aceptó conocernos. Por un lado, estoy contento porque voy a tener a Santoro en mis manos cuando sepa que estoy saliendo con su hija, pero por otro lado, me siento mal por jugar con los sentimientos de ella. Valeria es una buena chica, y no creo que esté bien meterla en esta guerra. Sin embargo, su padre ayudó a que mataran a mi esposa, y eso lo vuelve todo personal.
—¿Cómo te fue con la hija de Santoro? —pregunta Lucas.
—Ya ace