VALERIA RIZZO
Veo salir de la cocina a Lucas con cara de enojado y, al rato, salen Antonia y mi marido, pero ella tenía la nariz roja, como si hubiera llorado.
—Yo estoy algo cansada y quiero llegar a mi hotel. —¿Hotel? Ni loca dejaré que se vaya a un hotel.
—Anto, eres mi invitada. No pienso dejar que te vayas a un hotel —ella se ríe.
—Prefiero el hotel —se acerca a Celeste, quien está bastante concentrada con sus juguetes—. Adiós, preciosa. Mañana nos vemos —le deja un beso en la frente y a l