ALESSANDRO RIZZO
No me podía creer que, en serio, la tal Medusa haya hecho el trabajo, pero me sorprende más que lo hiciera sola. Debo admitir que esa mujer se acaba de ganar mi respeto, y por lo que veo, tendré que verla más seguido, ya que estoy un 100 % seguro de que Lucas y ella van para algo serio.
—Te transferiré el dinero.
—Lo quiero en efectivo —sí que es exigente.
—Lucas, saca el dinero de la caja fuerte y entrégaselo en maletas.
—¿Te quedas a comer? —mi mujer y su boca... ¿Por qué mej