—Entre fuego y promesas—
El salón estaba vacío salvo por nosotros dos. La luz tenue que entraba por la ventana dibujaba sombras largas y silenciosas, como si el tiempo también hubiese decidido quedarse en pausa. Desde la reunión, era la primera vez que nos veíamos a solas, y la atmósfera estaba cargada de todo lo que no habíamos dicho.
Me apoyé en el marco de la puerta, cruzando los brazos, mientras Matteo me miraba con esa mezcla de distancia y algo que dolía pero también atraía. No era solo l