Capítulo 108. El contador.
La lluvia había convertido el pavimento del Centro Histórico en un espejo negro y resbaladizo, reflejando las luces de neón de las cantinas baratas y los faros de los autos que se arrastraban en el tráfico.
La camioneta blindada se detuvo frente a un edificio antiguo de fachada colonial, descascarada por el tiempo y el olvido. No había letreros, solo una puerta de madera vieja y grafitis en las paredes de piedra volcánica.
—Tercer piso —indicó Yuri desde el asiento del copiloto, revisando la p