Capítulo 109. Cacería de ratas.
El Contador tragó saliva, sudando profusamente.
—Señor Ávalos, yo no sé nada, yo solo llevo los libros...
—Y también sé sobre la resistencia del cuerpo humano —lo interrumpió Bruno, inclinándose ligeramente hacia adelante. El dolor en sus costillas le dio a su voz una rasposidad metálica—. Por ejemplo, sé que las costillas humanas necesitan aproximadamente 300 kilos de fuerza para fracturarse. Lo sé porque hace poco más de una semana me cayeron encima varias toneladas.
Bruno se señaló el pecho