La clínica "La Arboleda" era una fachada casi perfecta. Los pagos de la Fundación Kvarner seguían llegando, limpiando un rastro de dinero que olía a desinfectante y opiáceos desviados. Roxana movió sus piezas con fría eficiencia, desplegando vigilancia y trazando los movimientos de Marko a través de sus trajes de seda y la red de seguridad privada Luxor.
Mientras, en R-7, la convivencia con Tomás era un campo de batalla silencioso. Hablábamos de protocolos, de informes, de la coreografía de mi