Alexander
Me encontraba en una de las tiendas más exclusivas del país, un establecimiento lujoso donde solo se vendían joyas de la más alta calidad y prendas diseñadas por los mejores modistos del mundo. La tienda Rockefeller, un símbolo de estatus y refinamiento, ofrecía una selección impresionante de relojes, collares, anillos y ropas que solo unos pocos podían permitirse.
Mientras recorría los exhibidores, mi atención fue capturada por un anillo que relucía con una piedra de un amarillo inte