Cindy
Me desperté con el sol atravesando las cortinas, iluminando la habitación con un resplandor que no era el mío. Abrí los ojos lentamente, sintiéndome desorientada. El techo alto, los muebles elegantes y el aroma de sábanas caras me recordaron dónde estaba.
Intenté incorporarme, pero una sensación extraña me recorrió el cuerpo, me sentía diferente. Mis músculos estaban tensos, casi como si me hubieran pegado una paliza, «era peor que un primer día en el gimnasio», mis labios resecos, y mi m