Cindy
¿Y si tenía familia?
La pregunta me golpeó sin previo aviso.
¿Y si había otra ardilla esperándola en algún rincón de aquel bosque? ¿Y si tenía crías escondidas en el tronco de algún árbol, esperándola para comer?
—No te quedes pensando, Señora Cindy. Dispara.
—Solo Cindy —susurré muy bajo.
Marco estaba a mi lado, apoyado en un codo sobre el suelo cubierto de hojas secas. Su tono era impaciente, pero no agresivo. Me había dicho que si no servía para esto, simplemente lo diría y acabaríamo