Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer rompía en tonos anaranjados sobre Ciudad Esmeralda, pero para Greeicy, el día comenzó con un sabor amargo en la garganta. El campus de la universidad bullía como un enjambre, y no tardó en notar las miradas. Algunas eran de curiosidad morbosa, otras de burla velada. Sus pasos resonaban sobre los adoquines del pasillo central mientras intentaba ignorar los murmullos.
—¿Ya la viste? —susurró una chica, entregando su móvil a otra—. Está en todos lados. ¡Hasta en los blogs de






