De regreso en la oficina, Román estaba en plena reunión con Claudia y el jefe de seguridad. Cuando vio mi cara, se levantó tan rápido que la silla golpeó la pared.
—¿Qué ocurrió?
Eva le contó todo, cada detalle. Román escuchó con los puños cerrados y el ceño hundido.
—Hay más— dijo Eva—Benjamín la llamo, se sintió como una amenaza, aquí Isabella me paso la grabación.
—¿Desde cuándo tienes esto? —preguntó Román, con un borde de furia que no le conocía.
—Desde anoche —respondí—. Iba a entregarlo