—Juliette —llamó mi atención Jake.
Me encontraba en la cocina, preparando la cena de mis hermanos. Llevaba un par de días sin saber nada del vampiro bipolar, aunque solía encontrar en la puerta de mi casa una rosa roja, siempre con sus espinas.
No hacía falta ser un genio para saber que se trataba de Donovan, pero trataba de no pensar en él.
Trataba, aunque me resultaba imposible. Aún no sabía que quería y no podía sacar de mi cabeza su expresión enfadada.
Su ley de hielo fue un poco más efecti