—¿Qué mierda dices? —me volteé hacia él, en medio de la calle.
Mi cuerpo hirvió de solo pensar en el significado de sus palabras, pero no estaba del todo segura de sí se debía al enojo que me recorría... O quizás a otra cosa.
Algunas personas me miraron con curiosidad, sin llegar a detenerse. Un niño indiscreto incluso nos señaló con su dedo, haciendo que su madre se avergonzara. Claro, no era usual ver a una chica gritándole a un vampiro en medio de la calle, sin temor alguno. Me enfrentaba a