Mundo ficciónIniciar sesiónLa vida en la realeza parece ser perfecta ante los ojos de los demás pero nadie ve la basura que tiene que soportar uno sin contar las presiones para mantener su lugar en la sociedad pero conocerlo a él se sintió como un soplo de aire fresco en mi vida.
Leer másAmira.
El viaje en barco fue largo y cansado y el viaje en carruaje es más cansado y aburrido aunque al ver por la ventanilla me doy cuenta que esta lugar es bonito hay muchos árboles y flores muy bellas pero nada como las flores de loto o las olfombrillas rosas, un suspiro cansado sale de mis labios llamando la atención de Dina que esta sentada frente a mi. -Ya suspiras y todavía no lo conoces es obvio que ya estas enamorada del príncipe. -No digas tonterías jamás me enamorare de un extranjero además ya soy la sultana no me bajaría a su nivel. -No vendas el pan que todavía no haces hermana la vida da sorpresas. -No molestes. -Dina no molestes a tu hermana, no quiero escuchas sus discusiones estoy muy candado con este viaje tan largo. De mi bolso saco un trozo de carne seca y se lo extiendo a mi padre. -¿ Quieres algo de comer padre ? -No gracias hija lo que deseos es bajar de este carro ya. -Padre perdone que pregunte de nuevo pero en serio vamos a llegar de esta forma. -¿ A que te refieres ? Señalo el carruaje con ambas manos y miro asía el techo. -De esta forma tan normal, no somos de esta región venimos de un gran imperio muy exótico en mi opinión sería mejor que entremos con todo nuestro esplendor mostrando en verdad como somos. Mi padre se comienza a reír y me da unas palmaditas en la cabeza con suavidad. -Ya sabía que eres una copia de mi y tienes razón ya me canse de viajar de esta manera. Mi padre golpea el techo del carruaje mientras Dina y yo nos colocamos el velo, el carruaje se detiene y mi padre ordena sacar los palanquines para llegar al palacio del rey Víctor, al bajar del carruaje me doy cuenta que los asistentes se nos quedan viendo a Dina y a mi como si jamás hubieran visto a una mujer así que los miro con molestia fijamente para que bajen la mirada, cuando hacen eso tomo el antebrazo de mi hermana, Dina es una mujer dulce y delicada aparte que su juventud la hace ser ingenua ella no debe de fijar su vista en personas de tan baja cuna debe siempre aspirar a lo más alto, cuando los palanquines están listos mi padre se sienta en el suyo, yo viajaré ligeramente detrás de él a un lado y Dina Detrás vendrá detrás de nosotros le indico que cuide que su velo no caiga de su rostro, por fin llegamos al pueblo y como lo pensé todos salen a la calle principal a ver, miro al frente y con seguridad sé muy bien que los guardias y las damas que nos acompañan nos van a cuidar como si su vida dependiera de ello y así es si cometen algún error mi padre no le temblará la mano ni a mí tampoco para castigarlos, veo que al fin nos acercamos al palacio y miro sobre mi hombro para cerciorarme de que Dina esté bien pero me doy cuenta que tiene la vista baja golpeo dos veces el palanquín y hago una seña de que retrocedan para estar al lado de Dina, al estar a su lado la miro de pies a cabeza y después al frente. -Dina sube la mirada, tú tienes muchas cosas por las que sentirte orgullosa no debes de ser intimidada mucho menos tener vergüenza. -Me siento demasiado nerviosa. -Dira es natural pero comparte, eres de la realeza debes de dejarlo de lado y demostrarles a todos lo elegante, segura y bella que eres. -Tú eres la única que me consideras así. -Porque sí lo eres hermana así que deja esa actitud y alza el rostro, haz que nuestro padre se sienta orgulloso. La miro de reojo y por fin alza el rostro pero me doy cuenta que juega ligeramente con sus manos en el regazo. Dina jamás entendrá que a pesar de que se la estén comiendo los nervios no debe de demostrarlo es un signo de debilidad y de donde provenimos no nos podemos dar ese lujo, señalo que me pongan de nuevo en mi posición ya estamos entrando al palacio, llamamos la atención de todos nos detenemos frente a la puerta donde al parecer nos están esperando el rey, es un hombre alto, castaño, delgado, entrado en edad, al lado de él está una mujer rubia detrás de ellos miro a dos jóvenes varones vaya el caso contrario de mi padre, por fin nos detenemos y bajan cuidadosamente los palanquines, mi padre es el primero en bajar y me extiende la mano para ayudarme a bajar a mí luego con paso firme y seguro ayudo a bajar a Dina para darle más seguridad, mi padre camina y se presenta frente los reyes. -Rey Víctor es un placer por fin verlo en persona después de tantas cartas diplomaticas e intermediarios. -El placer es mio sultán Amir le tenemos un gran itinerario para su estancia aquí. -Ya deseo verlo, quiero presentarles a mi primogénita Amira y a mi segunda hija Dina. Hago una leve reverencia con la cabeza en forma de modales, sé que en este lugar tiene la costumbre de reverenciar profundamente a los reyes pero yo también soy de la realeza y una sultana jamás se inclina ante nadie, el rey sonríe y se hace a un lado para dejarnos pasar, mi padre es el primero en entrar lo seguimos de cerca y de reojo veo a los dos jóvenes el rubio es salto y se mira muy seguro de sí mismo el castaño es más bajo pero con rasgos masculinos muy marcados pero me doy cuenta que esta sonrojado y no deja de vernos, es ridículo es como si los hombres de este reino nunca hayan visto una mujer.Amira.Después de la fiesta tengo unos días donde me la paso en juntas con diplomáticos pero no pierdo de vista a mis visitas le he pedido a Dina que ponga más atención en Ana y Erik para saber si están interesados uno en el otro ya que si se confirman mis sospechas debo de buscar otro pretendiente para Jazmín que la deje vigilando a Edward y que siga intentando seducirlo aunque tengo mis sospechas de que ya sabe lo que quiero lograr, me enfoco en mi trabajo cuando veo que entra el sultán Raja siempre e tenido problemas con él y solo empeoró todo cuando me negué a casarme con su hijo.-Sultana Amira los dioses la han bendiciones de una forma admirable encontró un heredero para su reinó sin tener que tener a un hombre a su lado y ahora tiene como sirviente a un príncipe extranjero. ¿ Que abra hecho para ser tan afortunada ?El tono en la que dice esa última frase no me gusta para nada se muy bien que a pesar de que sus palabras pueden sonar buenas pero tienen otro sentido.-Solo es bue
Amira.No me gustó para nada decirle a Edward sobre la existencia de Edamir pero no lo puedo ocultar para siempre, me pareció tierno que lo aceptará sin preguntar nada más que su nombre y que lo aceptará como suyo sin pensarlo dos veces, mientras me preparo para la fiesta de Edamir meditó en todo lo que me dijo sobre sus planes y su relación con su prometida, me sentí bien cuando me dijo que rompió su compromiso pero no pienso caer en sus encantos de nuevo no importa que me mire de forma suplicante con sus hermosos ojos azules y su cuerpo que a madurado con el tiempo, sacudo la cabeza al pensé que es hermoso, no puedo dejarme sentir nada por el hay una gran nación sobre mis hombros y no me puedo dar el lujo de seder a mis sentimientos de nuevo.-Le gusta su aspecto sultana.La voz de mi sirvienta me saca de mis pensamientos y me miro al espejo llevo un traje tradicional de tres piezas de un color rojo vivo con adornos en oro, mi cabello lo han dejado suelto adornado con algunas flores
Edward.Me mantiene encerrado en mi habitación creo que pase los límites pero apenas así hice que ella me mirará de nuevo, después de la comida miro por la ventana el pueblo que es muy diferente al mio las casas no tiene colores llamativos son más sencillas y veo que por fuera de la ventana hay una lona que ase sombra, escucho la puerta abrirse y me dijo con rapidez por que no se que tan molesta esta Amira pero para mi sorpresa es ella que me mira con desprecio, hago una reverencia y ruego por que no me expulse del reino.-Quería mi atención príncipe Edward y ahora la tiene.Esas palabras me emocionan y me apresuró a invitarla a sentarse para poder hablar mas cómodamente con ella.-Lo primero que quiero decir es que me perdone por mi acto de esta mañana pero en verdad quiero su perdón.-¿ Si se lo otorgó se ira y no volverá ?-No se lo puedo asegurar en verdad quisiera poder permanecer en su reino por un tiempo.-¿ Para que ?Miro mis manos y mi mirada rápidamente va asía el anillo en
Amira.Después de esa molesta conversación con Edward atiendo a los mercantes que solicitaron una audiencia para tratar asuntos importantes y lo que más me interesó de esta reunión es que varios se quejaron de un grupo de ladrones que estan fuera del reino tendré que buscar un método para lidiar con ellos no me puedo dar el lujo de tener ladrones fuera de mis muros podrían asaltar a alguien importante, uno de los guardias entra al salón de forma brusca y su rostro refleja preocupación, ase una reverencia rápida y se arrodilla frente a mí.-Disculpe que la interrumpa de esta manera sultana pero alguien a entrado al foso de los leones, es el príncipe extranjero y a cerrado la puerta por dentro impidiendo nos entrar.-¡ QUE ! Ese maldito.Me levanto del trono rápido para dirigirme al posó de los leones, como carajos fue hacer eso que esta demente de a ver sabido que me aria caso le pido que se largue de aquí para no tener que estar lidiando con él, al llegar a las puertas encuentro un gr
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