34. Al borde del abismo
Esteban Cazares
La luz de la tarde se colaba por entre las persianas, lanzando líneas doradas sobre el piso polvoriento de mi departamento. Estaba en silencio, con solo el zumbido tenue del refrigerador de fondo, como único testigo de mi debacle.
Frente a mí, sobre la mesa de centro, estaba la hoja que llevaba todo el día evitando. El estado de cuenta del banco. La tomé con desgano, hojeándola sin interés al principio… hasta que vi la cifra final.
—Mierda… —murmuré, pasando una mano por el rost