068. Te Prometo que no Seré Gentil
La palabra "gentil" quedó flotando en el aire de la cabaña, una promesa que era a la vez una amenaza y una invitación. Selene no respondió con palabras. Respondió con una sonrisa, lenta y afilada, la sonrisa de la loba que acaba de lograr que el león entre voluntariamente en su juego.
Se movió hacia el centro de la sala, el espacio más amplio entre la mesa y el sillón. Se quitó las botas con un par de movimientos rápidos y fluidos. Luego, la camisa, dejándola caer al suelo sin cuidado. Quedó en