067. El Olor de la Carnada
El resto de la mañana transcurrió en una atmósfera de eficiencia militar que resultaba casi surrealista. Mar, bajo la mirada helada de Selene, comió en silencio, con la docilidad de un animal que ha entendido quién es el nuevo líder de la manada. No hacía preguntas. Solo obedecía. Sus ojos pasaban de Selene a Florencio y viceversa, tratando de descifrar la dinámica de poder entre esos dos seres que la aterraban y la fascinaban a partes iguales.
Florencio, por su parte, se había sumergido en el