030. Lo que se Cobra con Piel - Nuestra Deuda Silenciosa
La tormenta verbal los había dejado a ambos en un lugar nuevo, un territorio de agotamiento y verdades a medias que era, en cierto modo, más íntimo que la desnudez o un beso. El aire en la cabaña, antes cargado de la electricidad de la confrontación, ahora estaba impregnado de una calma pesada, la quietud que sigue a una batalla donde nadie ha ganado del todo.
Florencio no volvió a tocar el tema. Se movió por la cabaña con una parsimonia deliberada, reavivando el fuego, preparando café en un ja