Mundo ficciónIniciar sesiónCruzando hacia el otro lado (Corazones Grises) es una historia preciosa, que ocurre en Tánger, Marruecos, cuando una extranjera visita la ciudad, y no precisamente por voluntad propia. Allí conoce lugares maravillosos y a Alî, un musulmán con unas creencias un tanto toscas, que cambiará su vida radicalmente. Pero las cosas nunca son lo que parecen, y un encuentro fortuito puede convertirse en algo premeditado y peligroso. ¿Qué ocurrirá entre ellos? ¿Cambiará Alî esa forma tan machista que tiene de ver a las mujeres? ¿Qué ocurrirá cuando ella tenga que regresar a España? Si quieres saber más, quédate a leerla :D
Leer más8 de Diciembre de 2023.
— Ash, ¿qué me duele?...
“Sangre, ¿qué es toda esta sangre?, ¿qué está pasando?”
Amber cayó en un charco de sangre, con un intenso sabor metálico en la boca.
Sintió que los latidos de su corazón se hacían cada vez más lentos, en agonía latía de manera irregular y todo su cuerpo se sentía frío.
Quería gritar, pero no podía emitir ningún sonido.
“¿Quién lo hizo?”
Una hora antes
— No vendrá...
Amber volvió a mirar el reloj con decepción.
Ya eran las 12 y su marido aún no había regresado.
No lo había visto en casi un mes, pero hoy era su primer aniversario de bodas, así que no era un día como cualquier otro.
Ella pensó que regresaría.
Cogió su teléfono y miró el último mensaje de texto emotivo que le había escrito su marido.
“8 de Noviembre de 2023 9:45 pm, James: Hola Am, sé que en los últimos meses no te he dedicado el tiempo que mereces, lo siento, pero te prometo que te compensaré y por fin disfrutaremos de nuestra luna de miel después de firmar el traspaso de las acciones de tu empresa el día de mañana, podremos tener más tiempo y lograr formar el hogar que soñamos... "
Aquella promesa incumplida se había vuelto vacía, pues luego de que Amber aceptara cederle la empresa de publicidad que le dejó su padre, la relación seguía igual de fría que antes incluso más.
Se disponía a llamar a James, cuando escuchó un ruido tras la puerta.
— ¿James?—, y nadie respondió.
Salió corriendo de la habitación con entusiasmo, esperando que este la sorprendiera pero en cuanto llegó al borde de la escalera fue empujada con fuerza.
Un dolor indescriptible la invadió cuando su cabeza chocó contra un escalón.
Luego sintió como si su vientre se desgarrara cuando chocaron sus piernas con la pared.
Su cuerpo giró algunas veces más y se detuvo en agonía solo al llegar al final de la escalera.
Respiraba, pero el aire no parecía llegar hasta sus pulmones.
El sabor a metal en los labios era prueba de que sangraba a través de su boca.
Estaba consciente, como su vida se iba apagando lentamente.
Poco a poco el latido de su corazón fue haciéndose más lento.
Sentía frío y su respiración era cada vez más superficial.
Amber sabía que ya no había posibilidad de retorno, el cuerpo colapsó y en un último suspiro su equivocado amor por James vino a su mente.
“¿Y mi final feliz?, mi vida se apagara sin disfrutar ni lograr nada de lo que soñé”
No hubo un túnel con una luz al final como en las películas, ni ángeles vinieron por su alma, solo oscuridad y silencio antes que en una experiencia extracorpórea, su consciencia se encontraba fuera de su cuerpo y podía ver todo.
“¿Qué acaba de pasarme?, ¿Me empujaron?, ¿logré salvarme?”, se preguntó confundida.
Pero al notar su cuerpo bañando en sangre aún en el lugar donde había caído, un cruel entendimiento llegó a su mente.
Había muerto, estaba claro.
En ese momento se abrió la puerta intempestivamente sorprendiéndola, James había llegado antes que la policía.
En un principio este desvío su mirada hacia la parte superior de la escalera dónde pareció ver algo y luego se arrodilló junto al cuerpo de su esposa desesperado.
— ¡No Amber!, por favor reacciona, tienes que vivir, ¿cómo pudo ocurrir un accidente tan terrible? —dijo tomándola entre sus brazos y estrechandola contra su pecho sin importar si se manchaba o no, —Amber resiste.
“Nunca imaginé que se pondría así ante mi muerte, total, lleva meses ignorándome por completo, sin hablar y prácticamente separados, es claro que desde hace mucho estoy sola en esta relación, así que me sorprende su reacción”
A partir de ese momento los eventos pasaron con rapidez y con ciertos saltos entre sus visiones pues notó a su madre correr hacia ellos, alterada y desbordada ante la tragedia.
Entraron los policías, hacían preguntas inteligibles para ella, luego observó a los paramédicos de la ambulancia tratando de reanimarla sin descanso y sin más se encontró observando su tumba.
Un hombre al cual nunca había visto lloraba desconsolado arrodillado frente a aquel triste lugar, —Amber, esto simplemente me supera, mi dolor es profundo y aún más cuando tengo la certeza que pude evitarte tanto sufrimiento, darte una mejor vida y hacerte feliz, es tarde para lamentaciones pero te prometo que encontraré el culpable y le haré pagar, pues no me creo que haya sido un simple accidente como cerraron el caso.
Se vió interrumpido en sus palabras por otro hombre, —Lo siento jefe, como suegro esto es una tragedia sin duda, tres vidas perdidas en una sola noche y de una manera tan absurda.
—Así es, Amber y su madre no merecían morir así, es tan injusto, pero la peor parte es su bebé no nato, a pesar de tener solo 4 semanas en su vientre es un daño colateral tan cruel y desafortunado.
Amber al escuchar aquello instintivamente llevó sus manos a su vientre y al sentirlo vacío una gran tristeza la invadió.
¡Un bebe, no por favor!
Siempre deseó ser madre, su carrera era importante pero soñaba con tener un hogar con un hombre amoroso y un par de niños.
Pero luego reflexionó, “¿Qué le pasó a mi madre?, ¿Cómo y por qué murió?
Por favor Dios ayúdame, quisiera poder regresar el tiempo para evitar que todo esto suceda, no entiendo…
“¿Por qué me hicieron algo así?, ¿quién pudo odiarme tanto? si pudiera volver el tiempo atrás haría todo tan diferente”
En ese momento el hombre que se encontraba frente a su tumba se levantó y pudo ahora ver de manera más detallada su aspecto físico.
Era rubio, alto, de complexión fuerte y cuando este se giró pudo ver sus profundos ojos azules, parecía un ángel.
De pronto una sensación de paz la invadió.
Su suegro, al que nunca conoció ni antes ni después de su boda, pareció verla directamente a los ojos.
Como si ella estuviera frente a él de manera física.
¡¿Puede… verme?!
CAPÍTULO 23No llevábamos más de diez minutos en la carretera cuando Ali habló, asustándome con ello.Hay un coche siguiéndonos desde hace un rato – aclaró, haciendo que mirase hacia atrás, percatándome de que tenía razón, hacía ya largo tiempo que había visto a ese coche y de nuevo volvía a estar ahí – no te preocupes, no te harán nada.¿y a ti? – pregunté, mientras él negaba con la cabeza, intentando calmarme.En 15 minutos llegaremosÉl puso la radio, intentando que mi miedo se marchase, que me calmase, y luego me agarró de la mano, intentando transmitirme paz, y por largo rato ninguno de los dos hablamos, hasta que yo ya no pude soportarlo más.Pa
Mi padre me llamó esa semana, para indicarme que se quedaría en Granada tan pronto como entregase la mercancía, pues apenas había descansado durante el viaje.Y esa misma mañana, cuando preparaba la maleta para mi viaje la policía llamó a mi teléfono.Tenemos indicios para pensar que Abdul Ali, el contrabandista más respetado de Tánger ha contactado con usted – comenzaba una mujer policía, mientras yo tragaba saliva, aterrorizada – ese tipo es peligroso, sabemos qué hará cualquier cosa para conseguir lo que se propone. Intenta colocar droga en nuestro país. Le rogamos que si el sujeto vuelve a ponerse en contacto con usted nos avise de inmediato.Temí por mi vida y por la de mi padre en ese justo instante. Salí a la calle, y corr&i
Después de aquel día la frecuentaba a diario, y no había vuelto a decirme nada sobre que la usaba o la engañaba.Me enseñó el pueblo entero y no dejaba de sonreír cada vez que estábamos juntos, era como si el tiempo no hubiese pasado, como si nunca se hubiese enterado de mis malas intenciones, como sí…Nos acostábamos todos los días, en mi hotel, y ella solía abrazarme después de hacerlo, como si tuviese miedo de perderme.Aquel día discutía por teléfono con mi primo…¿estás empezando a caer en tu propia mentira? – preguntaba él, molesto, justo después de que le dijese que aún era pronto para volver a Tánger, que quería quedarme un poco más al lado de Aurora - ¿o es que te has enamorado de
Cuando desperté aquella mañana, él se encontraba junto a mí, acariciándome el ombligo con la yema de sus dedos. Haciéndome comprender que de nuevo habíamos vuelto a acostarnos.Me levanté de la cama, enfadada conmigo misma, y empecé a vestirme con rapidez, provocando que él lo hiciese también.Esto no puede volver repetirse – le espeté, molesta, frente a él, que me impedía caminar hacia la puerta de su habitación - ¡por dios santo! Eres el hombre que me engañó, que me usó sólo para conseguir… - pero me detuve al sentir su mirada sobre mis labios – deja de mirarme así – le imploré.Me besó de nuevo, provocando que me olvidase de todo, de nuevo, y me aferrase a sus labios.Me quit
Me desperté en mitad de la noche, con una fuerte punzada de hambre, apenas había almorzado, y después de visitar su casa, no me había dado tiempo a volver a comer.Me acerqué al filo de la cama y volví la cabeza para mirarle, de nuevo estaba hermoso, durmiendo sobre su cama de aquella manera. Sonreí al verle allí, junto a mí, pero perdí la sonrisa tan pronto como me di cuenta de que él no era mío, tan sólo estábamos cometiendo equivocaciones, porque aquello nunca podrí funcionar.Recogí la ropa del suelo y me vestí con ella, apresuradamente, y sin que él pudiese hacer nada, salí de la habitación, caminando a paso ligero hacia recepción, para luego dirigirme hacia casa.Aquello había sido un error, una equivocación, y parecía que
Mi padre estaba tan ilusionado con aquel nuevo transporte, que me parecía inhumano decirle la verdad, decirle que nos estaban utilizando para transportar droga desde el puerto de Algeciras hasta Granada. Así que mantuve mi bocaza cerrada durante dos largos días, pero al tercer día, en el que le escuché hablar maravillas de Alí el árabe, no pude evitar levantarme de la mesa, molesta y salir huyendo hasta su hotel.Sabía de aquel lugar por mi padre, pues ya se habían reunido en su habitación varias veces, para ultimar los detalles de la recogida y de la entrada.Cuando llegué a su hotel estaba completamente empapada a causa de la maldita lluvia que había comenzado a caer sobre mí cuando apenas salí de casa.Llamé a su puerta con insistencia, observando como él abrí
Último capítulo