Mundo ficciónIniciar sesiónAria es la hija adoptiva de la familia y siempre ha sido menospreciada por su familia. La vida ya era difícil. Inesperadamente, su hermanastra la incriminó y la calumnió como una que se escapaba de la casa para acostarse con hombres. Su situación cambió de ser la mucama de la familia a ser vista como una a la que todos pueden humillar y maltratar. Su corazón está totalmente destrozado porque nadie la defendió ni creyó en ella, ni siquiera su novio, pero como si todo esto no fuera suficiente se entera que él la estaba traicionando con su hermanastra y se iba a casar con ella. Sintió que su mundo se derrumbaba, estaba destrozada, todo lo que le importaba le fue arrebatada por su hermana y ahora era obligada a tomar su lugar y casarse con Lucien, un hombre muy poderoso pero que quedó paralítico y es conocido por ser muy cruel. — ¡Debes casarte con él por tu hermana! De lo contrario, ¿cómo puedes pagarnos por criarte durante tantos años? Tienes que hacer esto para que tu abuela pueda seguir en el hospital. —¡Madre, está bien, aceptó casarme con Lucien Gray! Aria apretó los dientes y asintió dolorosamente. No importa qué tipo de demonio Lucien Gray, tiene que aceptarlo.
Leer más—Muchas gracias por venir aquí y espero que todas las mujeres maltratadas y también los jóvenes puedan ver esto como un refugio, un escape a sus problemas, porque aquí siempre vamos a estar para recibirlos, apoyarlos y protegerlos, siempre podrán contar con una mano amiga, así que no duden nunca en alzar su voz e irse si alguien los lastima, se que es difícil dejar el miedo atrás, pero es necesario para tener una vida mejor, por favor no se arriesguen y busquen ayuda, sin más que decir, gracias por estar aquí y hacer esto posible. — Dijo Mia y se empezaron a escuchar aplausos por todo el lugar de inmediato. Ella sonrió y se alejó del micrófono para caminar hacía Jacob que la miraba fascinado sin dejar de sonreír. —Te ves preciosa y estuviste grandiosa, felicitaciones. — Dijo Jacob sin poder dejar de sonreír y sin ocultar lo fascinado que estaba por su esposa. —Muchas gracias. — Dijo Mia con sus mejillas ruborizándose y devolviéndole la sonrisa, a pesar de que había pasado un
Todo fue muy rápido y después del primer disparo se escuchó uno más tan solo unos pocos segundos después, pero este era de parte de uno de los guardaespaldas hacía Brooke. — Jacob. — Susurró Mia con sus ojos cristalizándose y sintiendo un poco de sangre en su mano, asustada. Jacob volteó para ver que estaba pasando y después de ver a Brooke en el piso, se alejó un poco del abrazo para asegurarse de que Mia no estuviese herida y que la bala solo estuviera alojada en su cuerpo y cuando vio que no había rastro de sangre en el cuerpo de ella, a excepción de en su mano, pero está no era de ella, suspiró aliviado. — Estás bien y yo estoy bien, nada pasó mi amor. — Aseguró él de inmediato, volviendo a estrecharla en sus brazos como si necesitará asegurarse de que ella estaba bien y que no le había pasado nada, que si había conseguido protegerla y que ella estaba totalmente a salvo. — Tú no estás bien. — Susurró Mia al borde de las lágrimas, asustada por él, porque sabía que la bala lo ha
Elijah se quedó helado simplemente sudando frío por todo el dolor que estaba sintiendo, mientras Brooke y Olivia se veían cada vez más desesperadas, más sabiendo que no podían hacer nada y Brooke ya estaba siendo llevada arriba a la fuerza. — Por favor no nos hagas esto, no les hagas esto a ellas, son mujeres, Brooke es muy joven y Olivia ya es alguien mayor, no destruyas su vida así. — Suplicó Elijah con voz temblorosa, en este instante ya ni siquiera le importaba humillarse a cambio de salvar a su hija y esposa de un horrible destino. — No te importo destruir la vida de Ambar ni la de Mia, así que no pretendas suplicar ahora, solo te informó que hoy te haré sufrir mucho, pero tranquilo que podrás seguir viviendo, aún tienes que ver un vídeo de tu esposa e hija con sus primeros clientes. — Espetó Jacob con una sonrisa y los ojos de Elijah se llenaron de horror y empezó a sollozar mientras negaba con la cabeza y suplicaba que no le hiciera esto, pero Jacob ni siquiera le prestó dema
— Es un placer volver a verlos, ¿Qué tal la han estado pasando? — Preguntó Jacob con una sonrisa cruel apenas entró al sótano y dándose cuenta de lo mal que se veían Elijah, Brooke y Olivia. Tenían grandes ojeras, estaban muy demacrados y parecían que habían perdido unos cuantos kilos, esto no le sorprendió para nada, porque les había dado órdenes a los guardaespaldas de darles comida solo a veces y que está fuera solo algo de mal sabor y poco nutritivo. Además habían estado todo el tiempo en sótano, amarrados en posiciones incomodas, debería ser realmente difícil conseguir dormir un poco. — Señor Davis, no se han estado portando muy bien, ayer cuando les quitamos las mordazas para darles un poco de comida, nos ofrecieron dinero a cambio de dejarlos ir e incluso favores sexuales. — Informó uno de los guardaespaldas, habían decidido ponerles mordazas a todos porque no soportaban escucharlos quejarse, llorar o suplicar todo el tiempo y ayer ellos estaban más desesperados y habían empe





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