Mundo de ficçãoIniciar sessãoSofía se quedó sola en la mansión otra vez, el portazo de Viktor resonando lejano mientras el Mercedes se alejaba. Le había dado otro beso rápido en la frente que todavía quemaba, era algo que se estaba dedicando últimamente, pero todavía no le deja de sorprender, fue posesivo y frío a la vez, como siempre. Y ella aceptaba, no decía más nada, pero por dentro, la calma crecía como raíz en tierra dura.
El día fue silencio. El desayuno sola, bandeja simple. Caminó por los pasillos






