Capítulo 110: Un gran respiro.
Eran las tres de la madrugada en el penthouse de Moscú, y el silencio era tan denso que parecía tener peso. Viktor y Sofía yacían desnudos bajo las sábanas revueltas de la cama king, sus cuerpos aún calientes por el encuentro anterior, pero ahora envueltos en una quietud diferente, la que llega después de la tormenta, cuando el placer se apaga y solo quedan las brasas del dolor.
Él la tenía abrazada por detrás, su brazo musculoso rodeando su cintura rellenita, la mano abierta sobre esa panza