Capítulo 173: Hora de solucionar los problemas.
La mañana siguiente amaneció fría y gris, con una niebla baja que se pegaba a los edificios y hacía que Moscú pareciera más grande y más hostil de lo que ya era. Viktor salió de la mansión antes de que Sofía se despertara del todo.
Le dejó una nota en la mesita: “Vuelvo antes del almuerzo. Descansa, reina mía. Te amo. Cuida a nuestra princesita”.
Besó su frente, le acomodó las sábanas arropándola hasta los hombros y salió sin hacer ruido.
Dimitri lo esperaba en el garaje, apoyado en el tod