(Punto de Vista de Catalina)
El olor a pólvora y sangre se pegaba a la piel como una segunda capa. La playa estaba sembrada de cuerpos flotando entre algas y casquillos de bala; la marea los empujaba hacia los acantilados como si el mar también quisiera deshacerse de los muertos. Giovanni ya no era más que un recuerdo en forma de jirones de carne quemada. Había apretado el detonador yo misma, y aún sentía el clic bajo mi pulgar, un sonido seco que había terminado con mi pasado y con parte de mi