Mundo ficciónIniciar sesiónTras la advertencia de Alya, Meryem experimentó una transformación interna que nadie en la mansión del Este supo detectar. El dolor, que antes la hundía en la cama, se convirtió en un combustible frío. Empezó a comer, a entrenar su cuerpo en silencio y a observar. Sobre todo, a observar.
El Juego de las Apariencias
Para Maria y Valeria, Meryem se había "quebrado" finalmente tras la muerte de su padre. La veían caminar por la mansión con la mirada baja y los labios sellados, aceptando los insultos de Sasha sin rechistar.—Mírenla —se burlaba Sasha durante las cenas, mientras Elina se sentaba al lado de Baco con elegancia—. Ya ni siquiera tiene espíritu para llorar. Es un mueble más en esta casa.
Baco, desde el otro lado de la mesa, apretaba los cubiertos hasta que sus nudillos se volvían blancos. Le dolía la indiferencia de Meryem m&aacu







