En el otro extremo del planeta Meryem buscaba encontrar un lugar para ella y su hijo.
El aire en los límites del Círculo Polar era tan frío que parecía astillarse con cada respiración. Habían pasado apenas seis años desde que Meryem y Andrea desembarcaran en el Nuevo Mundo, y el aislamiento de Alaska se había convertido en su único aliado. Sin embargo, en el mundo de los Lycans, la sangre real de los Filipo-De la Croix emite una frecuencia que el viento no puede ocultar.
Fue en el invierno de 1