Mundo ficciónIniciar sesiónEn el despacho privado de la mansión del Este, el humo de los cigarrillos de Maria se mezclaba con el aroma a incienso de Valeria. Sobre la mesa de caoba, el destino de Meryem se subastaba no por poder político, sino por una necesidad enfermiza de control y humillación.
—No podemos arriesgarnos a que un Alfa de otra manada vea lo que nosotros vemos —dijo Valeria, observando a Meryem a través de las cámaras de seguridad mientras la joven ca







