Danna se llevó ambas manos a la cabeza, caminando unos pasos sin rumbo fijo por la sala. Sentía que el suelo bajo sus pies se había vuelto inestable, como si todo lo que creía firme se hubiera resquebrajado de golpe. Cada recuerdo regresaba ahora con una claridad cruel, reorganizándose en su mente.
—Todo… todo tiene sentido ahora —dijo al fin, con la voz rota—. Las conversaciones, la conexión, la forma en que me sentía entendida… y luego ese vacío cuando lo vi en persona. Pensé que yo estaba ex