La noche había caído sobre la ciudad, y con ella, un silencio denso se instaló en el apartamento. Danna estaba sentada en el gran sofá de cuero, con una taza de té entre las manos que ya se había enfriado. John estaba cerca del ventanal, observando las luces de los edificios, con la figura rígida de quien carga con demasiadas verdades.
Danna rompió el silencio, con la voz apenas por encima de un susurro.
—A veces cierro los ojos y trato de recordar el principio... en la aplicación.
John se tens