96. Autopista al infierno.
Narra Lorena.
El coche avanza por la carretera despintado, humeante, con el capó atado por alambres improvisados. La noche cae espesa como alquitrán sobre los árboles deformes que bordean la ruta. A nuestro alrededor, nada más que el murmullo áspero del viento, el crujir del motor agonizante y la voz chillona de un locutor local que anuncia con entusiasmo la fiesta de la cosecha de algún pueblo perdido.
Danny, al volante, tamborilea los dedos sobre el volante al ritmo de una canción que no cono