563. El aviso y la huida.
Narra Ruiz.
El amanecer se filtra como una daga entre las rendijas del ventanal, con ese brillo gris que parece no querer iluminar del todo, apenas insinuar que el mundo sigue girando aunque uno se haya tirado al agua con la esperanza de que se acabe. El hospital huele a lo mismo de siempre: desinfectante, incienso rancio, esa mezcla que pretende borrar la podredumbre humana con perfumes de pureza, pero yo sé que bajo el agua bendita siempre hay barro, y que hasta los rezos más blancos tienen f