444. El precio de un nombre.
Narra Jean-Pierre (El Francés)
Amo las cosas limpias. Las paredes blancas, las balas bien calibradas, el sonido del acero entrando donde debe. Odio el desorden. Las emociones. La sangre derramada con torpeza. Pero hay momentos —muy pocos— en que hasta el caos tiene belleza.
Como esta noche.
Mi teléfono vibra. Una melodía de Vivaldi. No contesto de inmediato. Ser impuntual con los dioses del dinero es mi pequeño acto de rebeldía. Ellos pagan. Pero yo dicto el ritmo.
—Oui? —respondo, al fin, mie