355. El hijo del telón.
Narra Dulce
No hace falta que me digan que algo cambió.
El aire lo dice, primero. Ese olor a polvo nuevo, a cosas removidas con apuro, a trajes viejos que alguien sacó del placard después de años. Como si el teatro donde me tienen, disfrazado de clínica, hubiera comenzado a vestirse para una función importante, de esas que tienen público en las sombras y protagonistas que no saben que lo son. Tengo miedo, pero no lo demuestro. Quiero ver a mi papito, no voy a llorar, no quiero que vea que soy d