354. El eco de las reinas.
Narra Lorena.
La memoria es una cárcel más silenciosa que esta.
Y también más traicionera.
En este cuarto blanco donde la luz nunca se apaga del todo, donde las paredes huelen a químicos y control, donde los espejos no devuelven nada más que la imagen que otros eligieron para vos, yo me vuelvo a mí misma como quien tantea una grieta en una celda subterránea, una posibilidad de escape que no es del cuerpo, sino de la conciencia.
Él no está. Tomás.
Eso ya es raro.
No me gusta cuando se ausenta si