309. Damas, fantasmas y traiciones.
Narra Lorena.
A veces siento que las palabras me traicionan.
No cuando las pienso.
Sino cuando vuelven a mí, disfrazadas, camufladas.
Hace unos días, abrí el manuscrito que creí cerrado.
El segundo libro. La continuación.
El que no quería escribir pero terminé escribiendo igual, porque Tomás me convenció con esa mezcla suya de calidez profesional y un deje de ternura que parece auténtica, pero que nunca termina de cerrar del todo. Como una sonrisa que no toca los ojos.
La primera vez que noté a