Mundo ficciónIniciar sesiónPaolo Lombardi es el dueño de la mafia italiana entre otros lugares, es un hombre frío y despiadado casi hasta el punto de llamarse demonio italiano Mía Jones es una chica de 18 años recién cumplidos con muchas ganas de entrar a la universidad y ser diseñadora de modas en una noche mía es secuestrada para ser vendida como mercancía, pero Paolo queda embobado con su belleza así que sin pensarlo la toma ala fuerza y la lleva a su casa convirtiéndola en su juguete sexual - déjame ir - grita la chica llena de lágrimas - cuando me cansé de ti lo haré mientras tanto eres mía, de mi propiedad , AHORA ERES MIA
Leer másCuatro años después Hoy celebramos nuestro aniversario de bodas, Paolo y yo cumplimos 4 años de casados y estoy ansiosa porque me dijo que tenía una sorpresa preparada, aunque yo también le tengo una sorpresa super especial. - Mami, ¿podemos dar una vuelta al parque? - mi preciosa Julieta aparece en la entrada de la habitación con un muñeco de la suerte. - Claro, mi amor, ven, vamos a bañarnos y luego salimos. - ambas nos metemos en la ducha y luego salimos y nos arreglamos. - Mami, quiero vestirme igual que tú. - Creo saber qué pintas nos quedan. - saco ropa de mi cuarto y luego voy a la de ella. - Vamos, mi amor. - tomo su manita y bajamos las escaleras encontrándonos con Marta. - ¡Abuela! - grita Julieta mientras corre hacia ella. - Hola, mi princesa. - Marta ahora vivía con nosotros, ya que hace unos meses Roberto, el padre de Paolo, murió y Paolo no soportó verla mal, así que decidimos traerla a casa, con la ayuda de todos, pero especialmente con la de Julieta, logramos sa
Paolo pasa sus manos por todo mi cuerpo mientras me besa el cuello y la espalda. Siento cómo baja el cierre de mi enterizo y comienza a quitármelo, dejándome en ropa interior de encaje. —Dios, mi amor, estás preciosa. Me encanta cómo se te ve esa ropa interior, pero sabes cómo me gustas más... desnuda —me volteo y comienzo a quitarle el traje. Luego, con manos temblorosas, desabrocho su camisa y él, con un rápido movimiento, se la quita. Pongo mis manos sobre su pantalón, bajo la cremallera y luego se lo quito, dejándolo solo en boxers. En un momento de atrevimiento, lo tumbó en la cama y me subo encima de él, moviendo mis caderas sobre su miembro, que ya está duro. Acaricio su pecho mientras muerdo mi labio inferior. —¿Me deseas, esposo? —digo, gimiendo. Él se levanta y hace que lo bese, devorando mis labios con desesperación. —Sí, y mucho, mi amor. Me vuelves loco —quita mi sostén y acuna mis senos en sus manos, dando masajes en ellos. Luego, se mete un pezón a la boca, haciéndom
**El gran día: la boda** Me levanto al sentir unas manitas en mi cara, luego de unos balbuceos. Abro mis ojos y lo primero que veo es a mi princesa, que está cargada en los brazos de su padre. - Buenos días, futura esposa. - Buen día, futuro esposo - este me da un beso fugaz y luego me pasa a la nena para alimentarla. - Ya está bañada y cambiada. - Wow, qué milagro tú haciendo eso - este se ríe. - Quería ayudarte un poco. Ya me tengo que ir, por favor, no me dejes esperándote mucho tiempo. - Claro que no, te amo - me da un beso. - Yo a ti. - Bueno, mi amor, lista para ponernos bellas, hoy se casan mami y papi - me meto a la ducha y al salir me coloco una bata para estar cómoda. A los 15 minutos llega Matilda junto con un grupo de estilistas. - ¿Lista? - pregunta Matilda. - Más que lista - los estilistas comienzan arreglando mi cabello. Les dije que quería tener mi pelo suelto pero con algunas decoraciones en él. Mi suegra aparece con Julieta en brazos y esta llora. - Tiene
Dos meses después Dios mío, mi boda es en dos días y estoy súper nerviosa pero a la vez muy feliz. Estos dos meses con Julieta han sido los mejores de todos, cada día aprendo algo nuevo de ella y me hace sentir que ambas tenemos una bonita conexión. Hoy iré con ella a visitar a papá a la oficina y luego a la tienda para adelantar unas cositas. Me arreglo y luego me visto a ella. -¡Pero qué hermosa estás, mi bebé! - le doy varios besos y luego la cargo. -Vamos a ver a papá. El chofer nos lleva hasta la oficina y como siempre todos están maravillados con Julieta. -Hola Lina, ¿Paolo está? -Claro, señorita mía, pase - le doy las gracias y paso, pero él no se da cuenta ya que está hablando por teléfono. -¿Qué dijeron, Matías? ¿Ya soy libre? - ¿De qué habla? -¡Eso! Mia estará más que feliz con esta noticia - entro del todo y le pregunto. -¿Qué noticia, amor? - este se voltea y cuelga la llamada. -Pero mira quién tenemos aquí, la princesa de papá - Paolo toma a Julieta en brazos y e
Último capítulo