Mundo ficciónIniciar sesiónArianne Silverhowl amó a Axel Sinclair con toda su alma. Pero él volvió de la muerte, frío, sin sentimientos... y la rechazó con crueldad. Destrozada, juró olvidarlo y aceptó un matrimonio de conveniencia. Pero nunca imagino que durante su propia ceremonia de unión, Axel llegaría para desenmascarar al prometido y por un instante, el corazón de Arianne se enciende creyendo que lo ha hecho por amor. Esa ilusión se hace añicos cuando él, le afirma que solo la necesita, porque él, prisionero de una resurrección que le arrebató el corazón, también le exige energía de su loba para sobrevivir y va por ella creyendo que será fácil dominarla. Herida de nuevo, Arianne está tentada a rechazarlo. Sin embargo, al mirarlo, no ve al hombre que amó, sino al arma perfecta. Ya que traicionada, maltratada y con la fe en el amor perdida, solo vive por una cosa: venganza. Así que acepta. Lo que nunca imaginó es que cada contacto con ella despierte en Axel algo que creyó muerto y que cada noche que la posee, el deseo carnal se transforma en hambre de algo más. La razón es que el corazón del lobo sin sentimientos... late de nuevo. Pero Arianne ya no es la hembra que lo amó ciegamente y si Axel quiere que lo ame otra vez, deberá demostrarle que cada latido de su frío corazón es por ella.
Leer másC1-DÉJAME EN PAZ, ARIANNE
Arianne nunca creyó en milagros... hasta que el lobo que amaba murió en sus brazos.
—No puedes dejarme así —susurró, quebrada, acariciando su rostro inerte—. Me prometiste que estaríamos juntos, Axel. ¡Me prometiste que seríamos uno! ¡QUE ME HARÍAS TU LUNA!
Las lágrimas caían sobre el pecho inmóvil del lobo mientras ella apoyaba su frente contra la de él, respirando su aroma por última vez, el dolor era tan intenso que sentía como si le hubieran arrancado una parte de su alma.
Habían peleado juntos en la guerra contra Lilith, la reina vampiro. Y ella, como princesa de la Manada de las Tierras del Norte, estaba destinada a casarse con un poderoso Alfa por un pacto político, pero había decidido romper su compromiso, porque había elegido a Axel, el alfa miembro de la manada Cazadores.
Y Axel... había muerto salvándolos a todos.
Por eso ahora, mientras su cuerpo yacía sobre la mesa de piedra preparada para los rituales fúnebres, Arianne sostenía su mano fría entre las suyas, negándose a aceptar la realidad. Sus ojos, hinchados y enrojecidos de tanto llorar, apenas podían enfocar el rostro del hombre que había amado.
—¡Te amo!—sollozo—. ¡¿Cómo se supone que siga adelante?! ¡¿Cómo puedo vivir en un mundo donde tú ya no estás?!
Entonces, algo cambió. La piel de Axel, antes gris y sin vida, comenzó a recuperar color y la herida mortal en su pecho, empezó a cerrarse lentamente.
—¿Qué está pasando? —susurró, con el corazón agitado, limpiándose las lágrimas con manos temblorosas.
Rowan, amigo de Axel y alfa de la manada Cazadores, se acercó, incrédulo.
—No lo sé...
Un segundo después, el pecho de Axel se elevó con una inhalación profunda, sus párpados temblaron... y sus ojos se abrieron de golpe. Pero esa mirada antes cálida y llena de amor, ahora era friadad y casi inhumana.
Aun así, ella estaba emocionada, su corazón latiendo desbocado al ver al hombre que amaba volver a la vida.
—¡AXEL! —Exclamo y se lanzó sobre él, abrazándolo con toda la fuerza que le quedaba—. ¡Estás vivo! ¡Por la Diosa, estás vivo!
Ella había rogado a la Diosa hasta quedarse sin voz. Había suplicado de rodillas, ofreciendo su propia vida a cambio, desgarrándose el alma en cada plegaria para que le devolvieran a su amor perdido y la Diosa había escuchado.
Tenía que haberlo hecho, porque él estaba allí, había vuelto.
—Aquí estás... mi amor… —dijo entre lágrimas y tocando su rostro con manos temblorosas—. Volviste a mí. Sabía que lo harías. Lo sabía.
Pero Axel no la abrazó. Sus brazos permanecieron rígidos a los costados y su mirada se movió por la sala como si analizara un territorio desconocido.
Entonces ella sintió la diferencia.
—¿Axel?
—Sí.—respondió él sin emoción.
La sonrisa de ella se congeló, transformándose en una mueca de confusión, Rowan quien no estaba mejor, dio un paso con el corazón en la garganta.
—¿Cómo te sientes, hermano?
—Funcional —respondió el lobo, poniéndose de pie con movimientos mecánicos y apartando a Arianne como si fuera un objeto insignificante en su camino—. Los preparativos funerarios son innecesarios, debemos evaluar las bajas y reorganizar las defensas.
Cassian, el padre de Rowan, quien entró en ese momento, se detuvo en seco.
—¿Qué demonios...?
—Padre —dijo Rowan, sin apartar la mirada de Axel—. Él... ha vuelto.
El viejo lobo lo observó con cautela creyendo lo imposible, y Arianne, aún esperanzada pero con un nudo formándose en su garganta, intentó tomar la mano de su mate, pero él la retiró bruscamente, como si su tacto le quemara.
—Axel, ¿me recuerdas? —preguntó intentando encontrar en esos ojos algún rastro del hombre que amaba—. ¿Recuerdas lo que pasó antes de...?
—Recuerdo todos los eventos —respondió él —. La batalla. Mi herida mortal. Tus lágrimas innecesarias.
Arianne sintió que el aire se le escapaba del pecho, su Axel no era así, de alguna forma, ese no era él.
—Tú no.. —murmuró, con el horror dibujándose en su rostro—. ¡No eres él!
Cassian quien había escuchado de casos parecidos lo supo.
—Algo se quedó al otro lado, regreso de la muerte, pero no trajo las emociones consigo.Arianne, en ese punto ya estaba desesperada, con el corazón rompiéndose en mil pedazos, pero una vez más lo tomó de las manos.
—¡¿Recuerdas lo que me dijiste antes de morir?! —sollozo dolida —¿Tus últimas palabras? Me dijiste que me amarías por siempre, que me harías tu luna.
Él la miró sin parpadear y con total indiferencia.
—¿Y? Lo hice, pero... eso ya no significa nada. Fueron palabras de un moribundo.
Esa respuesta la destrozó por completo y sintio que su mundo se derrumbaba por segunda vez. Porque esto era peor que verlo morir. Ya que tenerlo frente a ella, respirando, pero sin el alma que había amado, era una tortura que no había imaginado posible.
—No... tú... tienes que recordar... Tu…
—Eso fue antes de morir, Arianne —respondió él indiferente, apartando la mano que intentaba tocarlo—. Tus intentos de despertar sentimientos que ya no existen son una pérdida de tiempo y de paso molesta.
Él intentó pasar junto a ella, pero Arianne se negó a rendirse.
—¡No! ¡Tú me amas! ¡Tu lobo me reconoce! ¡Blaze me conoce!
—Blaze ya no está —la cortó Axel con una frialdad cruel—. Murió conmigo. ¡Ya no hay lobo que pueda reconocerte, Arianne! Entiéndelo de una vez.
Ella se quedó sin aliento y negó con la cabeza mientras nuevas lágrimas brotaban de sus ojos.
—¡No te creo! ¡Te amo, Axel! ¡Estoy dispuesta a dejarlo todo por ti! ¡Romperé mi compromiso con Ezequiel por ti!
—¿Y qué te hace pensar que quiero eso? —Él la miró impasible —Ese Axel que amabas ya no existe, sería mejor que aceptaras la realidad y dejaras de arrastrarte por migajas de amor.
Arianne se enfureció en su dolor y sus puños golpearon su pecho una y otra vez, con toda la rabia y la desesperación acumuladas.
—¡Regresa! ¡Vuelve! ¡No quiero a este cascarón vacío!
Sus golpes se fueron debilitando hasta convertirse en un agarre desesperado, mientras Axel seguia inmóvil. Pero cuando Arianne intentó alejarse, sintió unas de sus manos sujetándola, la esperanza de que hubiera vuelto completo, fue inevitable.
Pero apenas Axel hablo, esas ilusiones se fueron al traste.—Déjame en paz, Arianne —exigió—. Tu patética devoción por un hombre muerto es irritante. Vuelve a tu manada y cumple con tu deber. Lo que buscas en mi no existe y nunca volverá a existir.
La soltó bruscamente, casi empujándola, y se alejó.
Por eso, esa noche, cuando el campamento dormía, Arianne tomó una decisión. No podía seguir fingiendo que Axel volvería a ser el mismo. No podía soportar un día más de esa tortura, de amar a un fantasma. Así que se internó en la oscuridad del bosque, abandonándolo todo.
Y cuando estaba más allá de los límites de la manada, una figura alta y robusta emergió de entre las sombras. El corazón de Arianne se detuvo al reconocer el aroma, era uno que había intentado evitar.
—¿A dónde vas con tanta prisa, futura esposa? —La voz de Ezequiel resono en la oscurida —He recorrido medio reino buscándote.
Él avanzó hacia ella con una sonrisa.
—Se acabó el tiempo de jugar a la guerrera, carino. El pacto de nuestras manadas es sagrado, y he venido a llevarte de vuelta...C10 –INSACIABLEEl primer orgasmo no fue el final; fue solo el principio de una larga noche.Axel había dicho, con voz fría y práctica mientras aún estaba dentro de ella, que el flujo de energía no había sido suficiente. Arianne, aturdida por las sensaciones y el remanente de placer, no pudo negarse.Había algo en la manera en que la tocaba que hacía que la entrega fuera inevitable, incluso en medio del dolor.Por eso, la levantó de la cama y la llevó contra la pared junto a la ventana. La fría pared le rozaba la espalda mientras él le abría las piernas con las rodillas y entraba de un empujón lento pero implacable, sintiendo cómo su canal todavía hinchado y sensible se abría alrededor de su grosor.Ella soltó un gemido largo y entrecortado, clavó las uñas en sus hombros anchos. Axel empujó hasta el fondo, la cabeza de su polla presionando contra el cuello del útero, y se quedó ahí un segundo, inmóvil, dejando que ella sintiera cada vena palpitante, cada pulso grueso dentro de su cuer
C9 –SALVAJEAxel capturó sus labios de nuevo, pero este beso era distinto: menos una toma de posesión y más una exploración experta y ardiente. Su boca se movió sobre la de ella con una destreza que hizo que Arianne se derritiera por completo. Su lengua se encontró con la de él en un choque húmedo y profundo, y ella se entregó, olvidando por un momento el miedo y abrazando solo la sensación abrumadora.Al acercarse más, no pudo evitar sentir la presión dura e insistente contra su muslo, a través del pantalón de él. Era grande, intimidante, y un nuevo escalofrío de temor y anticipación la recorrió de pies a cabeza.Entonces Axel se separó de su boca y su mirada descendió por su cuerpo como una llamarada. No dijo nada, pero sus manos se deslizaron hacia las cadenas de perlas, apartaron la gasa restante y, con una decisión que no admitía negativa, la empujó suavemente hacia atrás sobre las pieles de lobo. Después se arrodilló entre sus piernas.Su mirada se clavó en el centro de ella, un
C8-SOY VIRGENLos aposentos de Axel eran fríos y simples. Habia una cama grande, con pieles gruesas tiradas en el suelo y una ventana que daba a un bosque negro.Arianne estaba sentada en el borde del colchón, todavía con la túnica plateada pegada al cuerpo, se había limpiado la sangre de la mano y ahora solo quedaba una línea rosada que le dolía al flexionarla.Nova, caminaba de un lado a otro en su interior, olfateaba el aire inquieta. Cada tanto soltaba un gemido bajo, como si buscara a Blaze y no lo encontrara. Arianne le hablo mentalmente para calmarla, pero incluso sus propias manos temblaban.Tenía miedo. Mucho. Nunca había estado con un hombre. Y nunca había imaginado que su primera vez con Axel sería así. Y sin embargo… su cuerpo lo esperaba, lo anhelaba, aunque le diera vergüenza admitirlo.De repente la puerta se abrió y Arianne dio un respingo, con el corazon en la garganta.Axel entró y cerro la puerta con un golpe seco. Se quitó la capa de un movimiento rápido y efici
C7- CUMPLE TU PARTE DEL TRATOEsa noche, el gran salón de la fortaleza se había transformado para la ocasión, velas doradas y antorchas bañaban el espacio y pétalos de lunarias y dedaleras plateadas cubrían el suelo de tierra apisonada, creando un camino que conducía al centro, donde ardía un fuego ceremonial. La manada al completo, se había reunido, todos esperaban, con una mezcla de curiosidad y recelo, la unión de su Alfa con la extranjera.Mientras tanto, en una habitación, Arianne respiraba profundamente mientras sus nuevas mucamas la ayudaban a vestirse. Una loba llamada Mara ajustaba los pliegues de la túnica ceremonial de lino color plata que ceñía su figura, mientras otra llamada Hariett, aseguraba el cinturón de cuero trenzado alrededor de su cintura.—Estás preciosa, mi senora —susurró Mara con una sonrisa—. Es la loba mas bonita de la manada.Hariett, más pragmática pero igualmente emocionada, le apretó la corona lunar sobre la cabeza.—Si… y seguramente Sasha, ardera de e
C6-¿ATARSE A UN LOBO QUE NO AMA?Su amigo lo miró como si le hubera crecido otra cabeza. —No puedo formar un vínculo. Yo no siento nada, sería un arreglo vacío.Rowan suspiró, pero no se rindió.—No todo se trata solo de emociones, Axel. También es estrategia. Además, yo tengo que volver al mundo humano; extraño a mi mujer y a mis hijos y me sentiré más tranquilo si sé que estás en buenas manos, con alguien que te mantenga fuerte y tenga de lo que tu careces.Axel bufó con su habitual frialdad metódica.—Puedo manejarme solo, no necesito una luna.Rowan negó como la paciencia de un hermano mayor.—No seas terco. También necesitas alguien que ponga orden en las tierras. La manada Cazadores se ha expandido demasiado, abarcando territorios salvajes sin ley. Pero si no quieres obedecer por tu cuenta, entonces... como tu alfa, te ordeno que te encargues de esas tierras. Gobierna con Arianne y sé el nuevo alfa allí. Es la solución perfecta para ambos.Axel no estaba a gusto; su mandíbula s
C5- O TE HACE SU LUNA... O NO HAY TRATO.Arianne y Axel se miraron fijamente. Y el corazón de ella estaba dividido entre el odio hacia Ezequiel y el amor que aún guardaba por Axel y tambien la humillación de ser tratada como un objeto. Su loba interior se agitaba, reconociendo al macho que una vez amó, pero su mente rechazaba la idea de entregarse a alguien que solo la veía como una herramienta.—¿Y bien? —presionó Axel, acercando su rostro al de ella—. No tengo toda la vida. Hay un ejército esperando mis órdenes.Arianne tragó saliva. Cada fibra de su ser le gritaba que se negara, que mantuviera su dignidad, pero la imagen de Ezequiel escapando, la sangre de sus padres y sus tios en sus manos, fue más fuerte que su orgullo.—Acepto —dijo finalmente.Axel se mantuvo inerte, sin mostrar satisfacción ni alivio. Pero antes de que pudiera decir algo más, un golpe en la puerta interrumpió el momento.—Señor... el Alfa Rowan está aquí —informó una voz desde el otro lado.El rostro de Aria
Último capítulo