C10 –INSACIABLE
El primer orgasmo no fue el final; fue solo el principio de una larga noche.
Axel había dicho, con voz fría y práctica mientras aún estaba dentro de ella, que el flujo de energía no había sido suficiente. Arianne, aturdida por las sensaciones y el remanente de placer, no pudo negarse.
Había algo en la manera en que la tocaba que hacía que la entrega fuera inevitable, incluso en medio del dolor.
Por eso, la levantó de la cama y la llevó contra la pared junto a la ventana. La fría