C8-SOY VIRGEN
Los aposentos de Axel eran fríos y simples. Habia una cama grande, con pieles gruesas tiradas en el suelo y una ventana que daba a un bosque negro.
Arianne estaba sentada en el borde del colchón, todavía con la túnica plateada pegada al cuerpo, se había limpiado la sangre de la mano y ahora solo quedaba una línea rosada que le dolía al flexionarla.
Nova, caminaba de un lado a otro en su interior, olfateaba el aire inquieta. Cada tanto soltaba un gemido bajo, como si buscara a Blaz