Noches Calientes Con Mi Tío
Después de que un incendio acabara con la vida de sus padres, Janice se quedó bajo el cuidado de unas personas que nunca se preocuparon por ella. Durante años soportó sus maltratos porque no tenía ningún otro lugar adonde ir.
Todo cambió cuando su tía descubrió el infierno que Janice estaba viviendo. Sin dudarlo, la sacó de aquella casa y se la llevó con ella, decidida a darle la oportunidad de comenzar de nuevo.
En el hogar de su tía, Janice conoció a Roman Pratt, el prometido de la mujer que la había rescatado. Por primera vez en mucho tiempo, supo lo que era sentirse cuidada: tenía comida deliciosa, una cama cómoda y, por encima de todo, dos personas que la trataban con verdadero cariño.
Como su tía solía ausentarse, Janice comenzó a pasar cada vez más tiempo a solas con Roman. Al principio solo compartían conversaciones inocentes y momentos agradables, pero aquella cercanía fue creando entre ellos una conexión que Janice no sabía cómo explicar.
Hasta que un día comprendió que ya no veía a Roman de la misma manera. Le bastó encontrarlo sin camisa, con el cuerpo cubierto de sudor, para descubrir que lo que sentía por él estaba cambiando.
Por esa misma época, Janice se enteró de que su tía era estéril y nunca podría tener hijos. Entonces comenzó a entender la tristeza que a veces veía en Roman y la tensión que aquel dolor había provocado en su relación.
Pero nada la preparó para el día que lo cambió todo.
Mientras su tía estaba de vacaciones, Roman le pidió un favor que Janice jamás habría imaginado. La invitó a entrar en su habitación y le rogó que se acostara con él, aunque solo fuera una vez.
Aquella noche, Janice tuvo que tomar una decisión capaz de destruir todo lo que acababa de encontrar.
¿Lo rechazaría o traicionaría a la tía que la había salvado para entregarse al deseo que llevaba tanto tiempo sintiendo por Roman?