Mundo de ficçãoIniciar sessãoTen cuidado con lo que deseas, porque se te puede hacer realidad. Mi nombre es Mavys Lecter, y siempre estuve enamorada, de forma platónica, de Lyon Ness, el CEO más poderoso y guapo del país. Pero cuando finalmente lo conocí, descubrí que era mucho más perverso de lo que creía. Ahora me he convertido en su obsesión, y no descansará hasta hacerme suya, sin importar si tiene que hacer arder el mundo para conseguirlo.
Ler maisPRÓLOGO.
Sexo...
Supongo que todas las buenas historias comienzan con sexo duro y sin compasión.
Esa música electrónica que vibra por todo tu cuerpo mientras lo haces con ganas y te entregas por completo: Es como la música de una guitarra eléctrica.
Pero si el sexo es como música de una guitarra electrica, entonces ese CEO entre mis piernas es el puto Jimi Hendrix.
Pero no nos adelantemos.
Éste no es el inicio de nuestra historia. Si quieren saber cómo hice que un musculoso CEO terminara en una guerra a muerte con sus enemigos para ver quién se quedaba conmigo, supongo que debo comenzar por el principio.
Mi nombre es Mavys Lecter, y ésta es la historia de cómo me convertí en la obsesión del hombre que siempre soñé.
001: ASCENSOR.
—¡Oh! ¡Me vengo! —exclamó Rick después de 30 segundos de haber empezado a penetrarme.
Luego de eso se dio media vuelta y se acostó sobre la cama mientras respiraba de forma agitada y el sudor mojaba toda su frente.
—Eso estuvo genial. —dijo. —¿Tú también terminaste?
Solamente asentí con la cabeza mientras mis dientes apretados con fuerza sostenían todas las palabras horribles que querían salir de mi boca.
Con los brazos cruzados y mirando al techo pude escuchar como se puso a roncar un minuto después.
—¡Ésto es el colmo! —dije.
No podía creer que volviera a pasar nuevamente, un año de matrimonio y siempre era lo mismo, yo me quedaba insatisfecha mientras él solo pensaba en sí mismo.
Me levanté de la cama y fui a la sala del departamento para sentarme frente a la computadora. Necesitaba pensar en otra cosa.
Con tan solo mover el mouse fue suficiente para que la pantalla se encendiera y mostrara una foto de Lyon Ness que tenía como fondo de pantalla.
Y fue entonces cuando lo sentí. Una pequeña punzada en el clítoris y vértigo asfixiante en la barriga.
Ya lo había sentido antes. Siempre había admirado al CEO de Sessantion Tech, era mi crush desde hace muchos años y siempre soñé con trabajar en su empresa.
Sin embargo, ese sentimiento de lujuria esa noche se sentía como algo más necesario, como algo que mi cuerpo me estaba pidiendo para calmar el demonio que había en el medio de mis piernas, y que Rick, no tenía la mínima idea de cómo satisfacer.
El primer toque con mis dedos fue algo tímido pero placentero, algo que hizo estremecer mi cuerpo con una fuerza sorprendente.
El segundo toque fue más duradero y acompañado de una frotada justo en el punto exacto que me hizo soltar un gemido ahogado en la soledad y oscuridad de mi sala.
—¿Qué estoy haciendo? —me pregunté a mí misma. —¿De verdad me voy a masturbar pensando en otro hombre en la casa que comparto con mi marido?
Justo en ese momento se escuchó un ronquido de Rick, tan fuerte que pude oírlo desde la sala. Fue cuando decidí que debía hacerlo.
Siempre pensé que ese hombre tenía el nombre más gemible del mundo, y ese día lo comprobé:
—¡Lyon! ¡Lyon! ¡Lyon! —exclamé mientras lo imaginaba sobre mí.
El orgasmo fue algo sensacional, una liberación que Rick no me había hecho sentir en más de un año, yo lo conseguí y en apenas un minuto.
Levanté mi mirada y noté una notificación de correo electrónico que no había visto antes.
Lo abrí y de inmediato sentí como me quedaba sin aire en los pulmones y mi cuerpo se paralizaba por completo.
Era un correo electrónico de Sessantion Tech.
Me estaban invitando a una entrevista de trabajo para el día siguiente. Era la oportunidad que siempre había soñado, era la oportunidad de ser la secretaria de Lyon Ness.
Al día siguiente me puse mi mejor vestido, me hice el mejor peinado, y estuve en el edificio de Sessantion Tech con una hora de anticipación. Ese puesto era mío y no iba a dejar que nadie me lo quitara.
Entré a ese enorme edificio y el olor a desinfectante y limpieza fue lo primero que golpeó mi nariz.
—Buenos días... —dirigí mi saludo a la recepcionista.
Sin embargo, la chica se veía atareada, por no decir desesperada, como si estuviera tratando de averiguar cómo funcionaba el teléfono del podio. Si tuviera que adivinar, diría que era su primer día en ese puesto.
—Vengo a la entrevista de trabajo para secretaria. Me enviaron un...
La chica no me dejó terminar de hablar. Ni siquiera volteó a verme. Solamente señaló con su brazo hacia uno de los pasillos y siguió concentrada en su gran problema.
No quise insistir. Además, estaba demasiado emocionada por conseguir el trabajo de mis sueños, que solamente pensé en llegar cuánto antes a mi destino.
Empujé la puerta y un extenso pasillo oscuro apareció frente a mí. Algo extraño para una simple entrevista de trabajo, pero en ese momento no quería detenerme a pensar en los detalles.
Así que simplemente comencé a caminar. Quizás fueron unos quince o veinte minutos caminando entre pasillos y puertas que no iban a ningún lado. Ese lugar era realmente gigantesco y desierto, para mi sorpresa.
Cuando entendí que me había perdido, ya casi era la hora de la entrevista.
La desesperación se apoderó de mí y tomó el control de mis acciones. Empecé a buscar cualquier tipo de dirección en mi teléfono hasta llegar al frente de un hermoso ascensor dorado.
Por alguna razón me pareció que ese elegante elevador debía llevarme a Lyon. Solamente un hombre tan distinguido podría tener un servicio tan privilegiado.
Hice que se abrieran las puertas y descubrí que no había botones. Solo había un destino, solo había un lugar a donde ese elevador podía ir: al último piso del edificio.
De inmediato recordé que había leído que la oficina principal de Lyon quedaba en el penthouse de la torre. Así que todo tuvo sentido para mí.
Pulse el botón y esperé con emoción mientras veía la increíble vista de la ciudad a través del cristal.
Miré la hora en la pantalla de mi teléfono y descubrí que ya estaba diez minutos tarde para la entrevista. Debía correr si quería llegar a tiempo, así que pensé que cuando se abriera la puerta de ese ascensor, correría tan fuerte como las piernas me lo permitieran para recuperar el tiempo perdido.
—¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! —susurraba al mismo tiempo que veía como esos pisos se pasaban uno detrás del otro hasta que finalmente llegué al final y la puerta se abrió.
Corrí rápidamente y al cruzar sentí como si hubiera chocado contra una pared de músculos que olía a perfume Chanel número 5.
Levanté mi vista para sentir que mi realidad se quebró y mis piernas fallaron cuando ví el rostro de Lyon Ness a 5 centímetros del mío.
005: VINE POR TI. El interfón seguía diciéndome todo lo que estaba pasando en la oficina de al lado. Como esa mujer gemía tratando de imitar mi voz y como Lyon decía mi nombre con cada embestida que le daba. Mientras más escuchaba de aquel retorcido encuentro, más se revolvía mi estómago por las náuseas que me provocaban. No lo soporté más y salí corriendo de mi oficina directamente al baño del pasillo. Abrí rápidamente y cerré con fuerza azotando la puerta sin importarme nada. —¿Qué diablos fue eso?—. Me pregunté a mí misma cuando estuve frente al espejo. Abrí la llave del lavamanos y arrojé agua contra mi cara sin importar que me pudiera quitar el maquillaje. Mi teléfono comenzó a vibrar de forma insistente, tanto que pude escucharlo desde el interior de mi bolso. Miré la pantalla y cuando leí el nombre de Rick en la llamada, sentí como si me hubieran dado una patada en el estómago. —¡No puede ser! Estaba consternada y sentía que todo a mi alrededor daba vueltas y vueltas,
004: INTERFÓN. Giré el cerrojo y abrí la puerta para descubrir la escena más grotesca que ví en mi vida. Rick estaba sobre esa mujer y los dos estaban completamente desnudos sobre mi cama. —¡Mavys! —gritó Rick y se levantó rápidamente.Las ganas de vomitar fueron mayores cuando reconocí a la chica. Se trataba de nuestra vecina. La esposa del panadero. Mi mente se puso en blanco. Así que mi única reacción fue cerrar la puerta sin decir una sola palabra y alejarme rápidamente aunque sabía que Rick venía rápidamente hacia mí. —¡Mavys! ¡Espera! En ese momento me detuve debajo del umbral de la puerta y volteé para ver el rostro del hombre que había amado durante los últimos dos años. Pero al verlo allí desnudo solo sentí repulsión y ganas de vomitar.—¡No vuelvas a decir mi nombre! —dije. —Quiero el divorcio. Luego de eso me fui. No sabía ni siquiera a donde ir. Solamente caminé por las calles de la ciudad. Totalmente sola y con mi familia viviendo al otro lado del país, estaba comp
003: EXCELENTE TRABAJO.Intenté defenderme y hacerle saber que estaba muy equivocada, pero esa mujer me dió la cachetada de mi vida. El golpe hizo que sintiera como mi cabeza se estremecía por completo. —¡No hables mientras yo hablo! —gritó totalmente enojada. Mi rostro se calentó por toda la sangre que me hizo sonrojar por la rabia. Estuve a punto de lanzarme sobre ella, cuando Lyon apareció en mi oficina y su voz llenó todo el espacio. —¿Helarya? ¿Qué haces aquí? —preguntó.Esa mujer cambió la expresión de su rostro por completo, al punto que realmente parecía ser otra persona diferente. —¡Mi amor! —exclamó con una sonrisa. —Estoy conociendo a tu nueva secretaria... muy bonita. —dijo entre dientes y lanzándome una mirada cargada de odio sin que Lyon la pudiera ver. —¿Todo está bien, Mavys? —preguntó con pausa, como si no confiara del todo en la palabra de su esposa. Por un segundo pensé en decir la verdad. Por un momento quise explotar y gritar la verdad, pero rápidamente rec
002: EL PACTO. Ese día descubrí que existían hombres que son mucho más hermosos en persona y Lyon Ness era la prueba viviente de eso. Volví lentamente a la realidad y solo así pude percatarme de todos esas mujeres desnudas detrás de Lyon.Estaban bailando sobre unas mesas y servían como entretenimiento para él y sus invitados, esos mismos invitados que se habían quedado boquiabiertos al verme ahí. —¿Quién es ésta mujer y de dónde salió? —preguntó Lyon a sus escoltas mientras me tomaba de los brazos con fuerza. —No lo sabemos, señor. —Se supone que nadie sabe del ascensor secreto. Tragué saliva con dificultad y aclaré mi garganta para poder hablar claramente. —Mi nombre es Mavys Lecter. Vengo por…—Sáquenla de aquí y llévenla a donde diablos sea que iba. —interrumpió Lyon.Dos hombres se acercaron a mí y abrieron el ascensor nuevamente.—Por favor, venga con nosotros. Me alejé de Lyon Ness, pero él no se alejó de mí. Ese exquisito perfume se había impregnado en mis manos y en m
Último capítulo