SEDUCIDA POR EL JEFE MAFIOSO
Valeria Pritchet no cometió un error al aceptar ese trabajo.
Cometió una condena.
Desde el momento en que cruza la puerta de la oficina de Adrián Vólkov, entiende que ese lugar no funciona como una empresa… sino como una jaula. Nadie entra sin ser observado. Nadie sale sin permiso. Y absolutamente nadie cuestiona al hombre que controla todo desde las sombras.
Adrián no necesita levantar la voz para imponer miedo. Le basta una mirada para paralizar, una orden para destruir… o salvar. Su imperio no aparece en ningún registro legal, pero mueve millones, decide destinos y entierra secretos que jamás deberían salir a la luz.
Y ahora, Valeria trabaja para él.
Lo que empieza como un empleo pronto se convierte en algo más oscuro cuando descubre que su nombre ya estaba en los archivos de Adrián antes de contratarla. Que él sabía quién era. Que la eligió.
Que la quería allí.
Porque Valeria no es solo una secretaria eficiente. Es una pieza clave en un juego que no entiende… todavía.
Y cuanto más intenta mantener la distancia, más Adrián la acerca. No con palabras suaves, sino con órdenes que invaden su espacio, con silencios cargados de intención, con una atención que no da… pero tampoco retira.
Él no coquetea.
Él reclama.
Cada interacción es una prueba de control: reuniones donde la obliga a permanecer a su lado mientras negocia con criminales, noches en la oficina donde el peligro se siente demasiado cerca, decisiones que la empujan a cruzar límites que juró no tocar.
Hasta que la línea desaparece por completo.