Mundo ficciónIniciar sesiónDe um príncipe a um sedutor. Sério que estou mesmo pensando nele? Meninas aqui vai a dica: se esbarrar em um homem alto, gentil, olhos claro, lábios finos e ao mesmo tempo arredondado, ombros largos, pele clara, cabelos preto. Não, não é um príncipe encantado, corra que pode ser o filho do seu chefe, ou simplesmente fique e aproveite a viagem que ele pode te dar, só tome cuidado para não se arrepender. Depois de dizer sim uma vez para ele, é um sim para seu charme, temperamento e paciência com as "mocinhas inocentes" correndo atrás dele. Eu me chamo Laura Keith, apesar do trabalho ser mentalmente cansativo, amo o que faço. Só não sabia que além do trabalho eu acabaria amando também, um certo alguém.
Leer másLas Vegas
Nicki estaba tomando su séptimo trago, primero fue al casino y estuvo allí apostando un buen rato, era bastante buena en el póker y el truco, pero luego de jugar unas manos, se aburrió. Ese día era el aniversario de la muerte de André, estaría cumpliendo veintiséis años. Aún recordaba su sonrisa, su cariño, su sinceridad. Ella lo adoraba, era su mejor amigo y cuando este murió, una parte de ella también lo hizo. Por mucho tiempo, apenas comió y solo lloraba, pero luego, debido a la insistencia de sus tíos comenzó a vivir nuevamente o a intentar vivir, en todo caso. Ya se estaba sintiendo borracha, esos días eran en los que ella más recordaba todo y quería desaparecer. De hecho, lo hacía, casi siempre se emborrachaba hasta caer rendida y se alejaba de todos unos días y/o se la pasaba llorando en el cementerio.Pero esta vez, tendría que conformarse con tomar hasta solo caer rendida en la cama. Por suerte el casino tenía hotel y ella se hospedaba allí. Deseaba con tantas fuerzas estar en Italia, pero sus tíos le pidieron por favor que viniera a ver a unos clientes a Las Vegas. Se había reunido con uno de ellos en la tarde, y este había aceptado los nuevos vinos y había solicitado más. Su familia era dueña de uno de los viñedos más importantes de Italia y lo distribuían por todo el mundo. La joven pidió otro trago y divisó que por las puertas entraba un hombre muy guapo. Este fue hasta la barra, pero en el lado contrario en el que ella estaba. Ella se le quedó viendo un buen rato, parecía pensativo y se arriesgó. Fue hasta donde estaba y se sentó junto a el.—Hola…—Hola— respondió el sujeto, aún mirando hacia delante.—Soy Nicki… ¿estás bien? ¿Eres de aquí?—Mmm… soy Dylan, solo estoy de paso ¿y tu? — dijo el mirándola y levantando una ceja, intrigado—Tampoco, estoy aquí por… podría decirse que negocios…—Negocios ¡eh! Yo también, en realidad, ya terminé lo que tenía que hacer, pero me daba pereza tomar un vuelo de nuevo a casa.—Qué suerte tienes. Yo tengo que reunirme con un cliente mañana de noche. —Mmm…— la miró y le tocó el pelo, ambos sintieron esa corriente eléctrica que los atravesó. —¿Puedo sentarme contigo y tomamos juntos?— preguntó ella—Claro, entonces… dime ¿que hace una chica tan bonita como tu, sola, un viernes por la noche?—Yo (…)Estuvieron charlando largo rato, de todo y nada a la vez. Nicki se mostraba mimosa con el, ya estaba bastante tomada y solo reía.Dylan la miraba, disfrutando de la vista. Había llegado exhausto, pero contento por haber firmado un nuevo contrato. Su empresa estaba creciendo a pasos agigantados, y, tanto el como su socio y amigo Ryan, estaban de acuerdo con que debían expandirse a Europa. Cuando llegó al bar, lo hizo con una idea, tomar algo y luego ir arriba a su habitación a dormir un rato. Su vuelo saldría al amanecer y solo le iba a dar tiempo para dar una cabezadita y luego marcharse a su casa, a Chicago. Sin embargo, cuando esa mujer se le acercó, y luego de hablar unos instantes, se dio cuenta que sus planes podían fácilmente cambiarse. La chica se veía muy feliz, pero ida a la vez. Era raro, pero ella le generaba curiosidad y le daba ganas de querer conocerla mejor. En cierto momento, en el que ella se quedó callada, pudo ver tristeza en su rostro y, queriéndole animar, le dijo—¡Ey!, quita esa cara. ¡Vamos! ¿qué quieres hacer? ¿quieres salir a caminar? La noche esta preciosa— apenas terminó de decir eso, se dio cuenta lo cursi que sonó. Bueno, esa noche se estaba comportando como un adolescente. Era obvio que el alcohol lo ablandaba.—Mmm?—de repente su cara adquirió un leve sonrojo— oye ¿quieres casarte conmigo?—¿Qué? ¿casarnos? Eso es muy drástico— resopló el, riendo, creyendo que era tan solo un chiste.—¡Vamos! —se levantó ella—Será divertido. ¿Acaso eres un hombre aburriiiido, que siempre hace lo que debe y no se arriesga? — se mofó ella mirándolo con ojos chispeantes.—¡Oye!— se quejó el— atacando mi vanidad, no lograrás nada.—¡Vamos! Sabes bien que lo que sucede en Las Vegas, se queda en Las Vegas— dijo ella tirando de el y llevándolo hacia un pasillo a unos metros. Llegaron a un salón donde había unas cuantas parejas disfrazadas. En cierto instante cuando aún esperaban en la fila, Nicki comenzó a reírse y Dylan la miró extrañado—¿Qué sucede?—Es que…— unas carajadas salieron de ella— es que… mira allí— señaló hacia una pareja que estaban haciéndose cariñitos— esa pareja es un aguacate ¡un aguacate! ¿Entiendes? Cada uno es una mitad. Al hombre le queda genial el carozo, tiene tanta barriga. Son tan graciosos ¿no te parece?—Lo que creo es que estas demasiado borracha— dijo el queriendo sacarle de la fila.—¡Claro que no!— levantó dos dedos y le dijo— mira, aquí tengo… dos… si, dos dedos.Minutos después, les llegó el turno a ellos, ella dio sus datos, los que alcanzó al balbucear en todo caso y el hizo lo mismo, sabiendo que se iba a arrepentir luego.Algunas firmas después, ya eran marido y mujer. Nicki se reía sin parar, y se preguntaba y respondía cosas tontas que le despertaban más risas. Dylan rebuscó en su cartera la llave de su habitación y la hizo entrar casi a rastras, ya que ella estaba pegada a el y casi no lo dejaba caminar. Una vez allí, ella fue directo a la cama.—Mi habitación es una suite ¿no te gusta? A mi me encanta, tiene resortes ¡mira!— se paró encima y comenzó a saltar una y otra vez como niña pequeña.—¡Ya para! ¡te vas a caer!— la retó el, preocupado— aunque lo niegues, se te subió a la cabeza el alcohol y si sigues así te darás en la crisma. —La sacó de la cama y la colocó sobre la cómoda. Cuando el la puso allí, ella le vomitó encima y lo miró avergonzada. El suspiró y le dijo— quédate aquí, me iré a cambiar al baño.Dylan fue hasta el tocador, se quitó la camisa y la limpió como pudo. Salió y vio que Nicki dormía en el centro de la cama, acurrucada, abrazándose a si misma. La ubicó en una posición que le resultaría más cómoda y la tapó con cuidado para no despertarla. Aunque si se ponía a pensar, ni una estampida la despertaría. Casado… estaba casado… ¿cómo se dejó convencer? — pensaba Dylan— ve una cara bonita y hace lo que esta desea. Se quitó el pantalón y se situó a su lado, quedándose tan solo en bóxer. Mañana debería arreglar ese problema, no podía estar casado. El no era partidario del matrimonio, es más, se había jurado jamás cometer el error de casarse. Además, ni siquiera podía echarle la culpa al alcohol que había injerido porque el no había tomado lo suficiente como para emborracharse, al grado de perder el juicio y cometer una locura. En cambio, Nicki si, al otro día probablemente tendría un terrible dolor de cabeza. Tendrían que anular o divorciarse. El no permanecería casado bajo ninguna circunstancia. Era muy bonita y seguramente sería fogosa en la cama, el ansiaba desnudarla y hacerle el amor, hacerla explotar una y otra vez hasta que cansados cayera rendidos, pero no se ataría a nadie. Nunca.Al otro día, Dylan despertó primero, vio que nada había sido un sueño, el anillo estaba puesto en su dedo al igual que en de la chica. Ella dormía plácidamente, su brillante pelo rubio extendido sobre la almohada. Estaban frente a frente, de costado, el inconscientemente, la tenía sujeta de la cintura. La miró un buen rato, ella parecía estar teniendo un mal sueño o se sentía mal porque tenía el ceño fruncido y apretaba las manos. El procedió a aflojarle los dedos y acariciarle la cara con ternura. Esa mujer era preciosa y el, aunque no lo admitiría en voz alta se divirtió mucho con ella. Nicki era graciosa y lanzaba de repente esas frases desconcertantes que le hacían pensar en qué tipo de vida tuvo. Siempre que el le hizo una pregunta muy personal, ella redireccionaba la conversación a algo en lo que se sentía cómoda. El lo dejó pasar ya que, como había decidido, se quedaría en Las Vegas a disfrutar de ella unos días, hasta que se acabara la chispa. Luego arreglarían el divorcio y si te he visto, no me acuerdo.Deslizó su pulgar debajo de sus ojos, tenía ojeras. Ella reaccionó instintivamente y, aún dormida, agarró su mano y la puso debajo de su cabeza.—No me dejes André— murmuró ella— por favor no me dejes, te quiero demasiado… por favor… por favor— siguió ella.Dylan se salió de la cama enfurecido. El no sería plato de segunda mesa de nadie. El, pensando en quitarle la ropa y ella pensando en otro. ¿Un amante? ¿Novio?. Se sintió como un tonto, traicionado, le había preguntado si había un hombre en su vida y aunque ella le contestó que no, por experiencia sabía que las mujeres mentían a diestra y siniestra. Esta no era la excepción. No tendría sexo con una mujer que cuando estaba con el, pensaba en otro. Buscó su ropa y se la puso. Escudriñó la habitación y encontró su reloj. Revisó si no se olvidó de algo y miró nuevamente hacia la cama. Tendrían que arreglar su estado civil pronto. El no permanecería casado y menos con una mujer tan falsa. Le quitó la alianza que esta tenía y la colocó en su bolsillo, yendo hacia la puerta.—Hasta pronto. Espero que te arrepientas de haberme conocido, tanto como lo hago yo— susurró el, para luego salir y cerrar la puerta con fuerza.Ao chegarmos na praia, o sol como sempre estava maravilhoso, Caroline corria alegremente atrás de Thomas, este por sua vez gargalhava sem parar da namorada louca que ia ao seu encontro. Quando todos nós nos juntamos, os rapazes queriam mergulhar, como sempre impacientes. -Que bom que não teve nenhum problema em relação a eu e Dene nos juntarmos a vocês neste fim de semana. Esheley fala sentada a meu lado enquanto Caroline e mamãe estão procurando algo na bolsa a uma certa distância de nós duas. -Claro que não! Digo sorrindo. Pensando que seria uma ótima idéia tocar no assunto para tentar descobrir o que aconteceu com eles a alguns anos atrás. -Vocês sempre são tão unidos, admiro isso. -Éramos mais, quando jovens, tempos que não voltam mais. -Como assim? Pergunto meia indiferente tentando tirar algo a mais de Esheley. -Fazíamos praticamente tudo juntos, apesar de ainda estar no último ano do ens
Levantei pela manhã ao som do vento e pelo pequeno flash de luz que invadia meu quarto vindo da janela.Mentira! O despertador tocou, eu o ignorei, Caroline invade meu quarto me chamando, até conseguir fazer com que eu levantasse abrindo a janela com o brilho do sol vindo cegar meus olhos. -Enlouqueceu Caroline? -Não! Adivinha quem ligou para dizer que irá conosco para a praia? -Não me diga...-Isso mesmo! Sou interrompida por sua voz empolgante. -DAVID RICHARD! O próprio. -Sério mesmo que você conseguiu Caroline! Digo mais empolgada ainda. -É, e você mal consegue conter a felicidade. -Está tão na cara assim? -Pode apostar. Começo a rir enquanto ela joga meu cobertor literalmente para o alto. -Agora levanta que a escolha do biquíni é essencial. -Lá vem você e as suas loucuras de moda. -Lógico, nós mulheres temos que usar todas as ferramentas necessárias para se conquistar o desejado. Principalmente se este for lindo, inteligente, rico e adora um esporte. -Espera, para c
-Você tem falado com Dene? -Não, estive ocupado demais com a propaganda. Provavelmente estava ajudando papai com os pedidos, quando nossa propaganda estourou. Ele fala sorrindo. -Por que? A senhorita tem algum interesse? -Bom quem sabe. Digo o encarando. -Falando assim parece até que a senhorita tem realmente coragem. -Acho esta história muito estranha, já que não posso saber o que houve pelo o senhor, quem sabe tornando-me amiga do seu irmão, eu não descubra!-A senhorita é curiosa. -Só um pouco. -Pretendo conhecer o terreno que estou pisando, para saber se é seguro. -Esperta a senhorita. -Digamos que sou apenas prevenida. Ele sorri levantando-se de onde está, sentando no sofá a meu lado. -E como a senhorita ia se prevenir caso eu chegasse perto o bastante para beijá-la? Ele fala me encarando, perto o suficiente para eu sentir eletricidade quando seu braço toca delicadamente o meu, e a sua respiração em meu rosto, deixando-me estonteante com o seu hálito de hortelã. Ou,
-Não disse uma palavra senhor David. -Já pedi para a senhorita deixar o senhor de lado. -Aconteceu alguma coisa? Eu disse algo que você não gostou? Usei o você para mostrar - lhe que deixei de dizer senhor.-Serei bem sincero Laura, não gosto da idéia de que você pode cair na lábia de Dene. Como você é importante para o papai achei que ele não teria interesse, pois Dene sempre o respeitou apesar de tudo. Ele estaciona em frente a minha casa. E ficamos sentados ainda dentro do carro.-Não acredito, parece até um sonho, David Richard preocupado comigo! -Se tratando de Dene...-Eu sei me cuidar e o senhor Daniel não me pareceu ser uma má pessoa pelo contrário ele é educado, inteligente, a beleza então nem se fala, as vezes me pergunto se não estou trabalhando em um castelo de um rei ao invés da empresa. -Bom eu não ligo para qualquer tipo de relacionamento que tenha, a senhorita é minha amiga e eu só quis avisa-la. -Parece que você não se dar bem com o Daniel não é? -Tivemos um p
Fomos os primeiros a chegar a empresa, David abriu as portas e entramos. Ele liga o gerador de energia e as luzes acendem logo em seguida. -Parece tão grande sem as movimentações do dia. Principalmente entrar e não dar de cara com a Lúcia me dando bom dia. David me olha. -Vamos começar! O dia será corrido. Papai virá só as dez, ele teve que ir no Rio resolver uns assuntos mais logo estará conosco. O fato de estar sozinha com o David não demorou muito, logo os funcionários começaram a chegar inclusive Lúcia. Eu estava saindo do elevador para pegar uma amostra do nosso último perfume lançado para comparar com o mais novo. -Bom dia Lúcia! -Ual! Como está radiante Laura, por um acaso aconteceu algo na vinda para o trabalho? Ela fala insinuando. -Como sempre você e as suas hipóteses. -Preciso de uma amostra do florins. -Aqui está. -Quer dizer que não houve nenhum Beijo? -Não. -Celinho? -Também não. -Um abraço!-Não Lúcia, pare de fantasiar. Estou indo antes que continue com o
Faltavam cinco minutos para o fim do expediente, David disse-me que me esperaria no estacionamento mas, resolvi descer para explicar Lúcia o porquê que eu não iria com ela de metrô. Quando saio do elevador encontro Lúcia terminando de organizar o balcão. -Oi Laura, estou quase terminando. Como foi com o senhor David Richard? -Bom é sobre isso que quero falar, não poderei ir com você de metrô hoje.-Porque, sua irmã vem busca-la? -Não, Caroline já deve estar em casa uma hora dessas. -Então...-É que o senhor David Richard irá me levar em casa hoje, ele precisa saber onde fica para poder ir me buscar amanhã, já que preciso estar na empresa uma hora mais cedo, e vindo de metrô não dá para estar aqui na hora certa. Ela faz uma cara que não consigo decifrar. -Não vai ficar chateada, vai? -Se vou ficar chateada? Claro que não! Ficaria se não aceitasse. Isso é maravilhoso Laura! -Nossa Lúcia e eu aqui toda preocupada com o que você iria dizer. -Até parece que nem me conhece Laura.
Último capítulo